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1)
¿Qué dirección
tomarían nuestras vidas sin la
resurrección del Señor?
(L67,1)
Agustín,
de México:
La
resurrección del Señor
es la base sobre la que se asienta la
fe cristiana. Como nos lo dice San Pablo
muy claramente: "Si Cristo no ha
resucitado, entonces nuestra predicación
no tiene contenido ni vuestra fe tampoco".
Añadiendo: "Si los muertos
no resucitan, tampoco ha resucitado
el Mesías, y si el Mesías
no ha resucitado, vuestra fe es ilusoria
y seguís en vuestros pecados".
Insiste: "Si la esperanza que tenemos
en el Mesías es sólo para
esta vida, somos los más desgraciados
de los hombres". Y concluye muy
acertadamente: "Si los muertos
no resucitan, comamos y bebamos, que
mañana moriremos". Si no
tuviéramos fe en la resurrección
del Señor, en principio, se acabaría
el cristianismo. Creados a "imagen
y semejanza de Dios" no nos serviría
para nada; herederos de una promesa
para nada; mantenidos en la expectativa
de una vida eterna para nada; Cristo
tampoco significaría nada; su
muerte en la cruz, una locura; la Iglesia,
una insensatez. Toda la creación,
que alcanzó su cúspide
en el hombre, se troncharía para
caer y morir en el abismo de la nada,
en un sinsentido inaguantable. Habría
que gritar: ¡Viva el pesimismo
y muera Dios! Pero es una realidad que
siempre habrá quienes digan no
a la resurrección. Nunca faltarán
quienes, por principio, digan no a todo
lo que no se pueda tocar, medir, examinar.
2)
¿De qué es símbolo
el cordero que comieron los israelitas
en la primera Pascua? (L30,4)
María,
de Israel:
El
cordero es símbolo de Jesús,
que vino al mundo a inmolarse como rescate
del genero humano. La Sangre de este
cordero, que es Cristo, vertida en el
Calvario y rociada sobre los hombres
en el Bautismo, salva de la esclavitud
del demonio y abre a la Vida Eterna.
Cristo "es el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo" (Juan
1,29).
3)
La samaritana no se excusa por su conducta
e ignorancia, sólo dice que "cuando
venga él nos lo explicará
todo" (Juan 4,25). ¿Cuál
es la respuesta de Jesús? (L49,4)
Isidoro,
de España:
La
mujer dice: "Sé que va a
venir el Mesías, llamado Cristo.
Cuando venga nos lo explicará
todo" (Juan 4,25). Jesús
responde: "Yo soy, el que te está
hablando" (Juan 4,26). La mujer,
que no estaba casada y antes había
tenido cinco maridos, simbolizaba el
estado de pecado que vivía el
reino de Israel. Jesús personifica
la actitud de Dios que está dispuesto
a perdonar (Oseas 2,25). La mujer
reconoce la venida del Mesías.
Aunque Jesús, al decir que ha
llegado la hora (Juan 4,23) ha declarado
implícitamente el cambio de época,
la mujer no lo ha reconocido, pero comprende
que sus palabras anuncian ya la era
mesiánica. Ante su apertura al
futuro y a la esperanza, Jesús
se revela como el Mesías: "Soy
yo, el que habla contigo"(Juan
4,26). Es admirable toda la conversación
de Jesús con la samaritana, cómo
Jesús la va llevando por el camino
que pretende hasta conseguir que la
mujer, que simboliza al reino de Israel,
vaya al pueblo y transmita la noticia
y consiga el interés. ¿No
será esto lo que Jesús
pretende de cada uno de nosotros: conocer,
comprender y vivir la Palabra de Dios?
4)
La Ascensión es la vuelta de
Jesús al Padre después
de cumplir el encargo que recibió.
La Iglesia queda a la espera de su retorno:
"Ven, Señor Jesús"
(Apocalipsis 22,20). ¿Qué
espera es ésta? (T2,3)
Ana,
de Holanda:
La
Iglesia de Cristo recibe el mandato
de extenderse por todo el mundo, su
camino es a través de la historia,
hasta el final de los tiempos cuando
se realice el Juicio Final, al final
de los tiempos, con un regreso por segunda
vez de Nuestro Señor Jesucristo,
gloriosamente Rey del Mundo. En ese
momento todos los hombres resucitaremos
y seremos juzgados por nuestra obras
(Mateo 24,29-31": "Inmediatamente
después de la tribulación
de aquellos días, el sol se oscurecerá,
la luna no dará su resplandor,
las estrellas caerán del cielo,
y las fuerzas de los cielos serán
sacudidas. Entonces aparecerá
en el cielo la señal del Hijo
del hombre; y entonces se golpearán
el pecho todas las razas de la tierra
y verán al Hijo del hombre venir
sobre las nubes del cielo con gran poder
y gloria. El enviará a sus ángeles
con sonora trompeta, y reunirán
de los cuatro vientos a sus elegidos,
desde un extremo de los cielos hasta
el otro." No se sabe ni el día
ni la hora, SOLO el Padre lo sabe y
y el cristiano andará hasta este
momento, el cual se recoge en el libro
final de la Biblia, "...Ven Señor
Jesús. La gracia del Señor
Jesus este con todos, Amen" (Apocalipsis
22,20).
5)
¿Qué razón pudo
haber para que los faraones cambiasen
de actitud hacia los israelitas? (L27,1)
Joaquín,
de EE UU:
Israel
permaneció en Egipto unos 430
años, tiempo suficientes para
que esa familia de 70 personas que llegaron
a Egipto se convirtiese en todo un pueblo,
unido por su fidelidad al Dios de Abrahán,
Isaac y Jacob. Pero las cosas habían
cambiado radicalmente en el país.
Egipto había expulsado a sus
soberanos hicsos, de origen extranjero,
y había vuelto a sus faraones
históricos. No se acordaban de
José y, curiosamente, los nuevos
faraones se esforzaban en borrar de
sus monumentos y escritos toda referencia
a los hicsos. Se avergonzaban de haber
sido dominados por extraños.
No querían que semejante ignominia
se recordase en el futuro. Los Israelitas
crecieron y se multiplicaron en un país
que, al principio, les había
dado la bienvenida, pero que ahora los
ignora y muy pronto acabará por
someterlos a una esclavitud inhumana.
6)
¿En qué situación
se encuentra el pueblo de Israel 1400
años después de la conquista
de la Tierra Prometida? (L40,1)
Ana
María, de Argentina:
Los
israelíes, en su mayoría,
comprendieron que Dios los eligió
a pesar de ser tan desconformes, inquietos
y desagradecidos. Han tenido por lo
general buenos dirigentes, muy celosos
y seguros del amor misericordioso de
Dios, pero también hubo difamadores
y traidores. Los israelitas comprendieron
que de su seno nacería el Redentor
, el Salvador del mundo y están
muy esperanzados en su llegada. El pueblo
israelí es una parte del importante
y extenso Imperio Romano. Los israelitas
eran agricultores, pastores y pescadores
y también algunos construían
y eran artesanos, pero había
muchas diferencias en el poder adquisitivo
de los que tenían y los que no.
Los dirigentes romanos tenían
cierto respeto y curiosidad por este
pueblo monoteísta y muy inquieto.
Por eso tenían algunas prebendas
como no hacer el servicio militar, la
moneda que usaban no llevaba impresa
la esfinge del César, la justicia
era administrada por los tribunales
locales y otras excepciones grandes
y pequeñas.
7)
¿Qué significado tiene
para nosotros "una tierra que mana
leche y miel" (Números 13,28)?
(L37,1)
José,
de España:
La
tierra prometida y buscada por el pueblo,
donde todo serán facilidades
para trabajarla y para llevar una vida
tranquila después de la travesía
por el desierto. Podría significar
el Paraíso Prometido, donde todo
será tranquilidad y paz, la vida
eterna concedida después de la
travesía por la vida mortal.
8)
El pecado de Adán y Eva, ¿
es también un pecado personal
nuestro ? (L7,5)
Félix,
de España:
No,
el llamado pecado original no es un
pecado personal. Nacemos privados de
la santidad y justicia originales, tendremos
que trabajar, habrá dolor y sufrimiento...
Pero sabemos que mediante los sacramentos,
comenzando por el Bautismo, recibimos
las gracias necesarias para aspirar
a la Vida Eterna
9)
¿Por qué el pecado nos
aparta de la vida eterna para la que
fuimos creados? (L59,1)
María
Jesús, de México:
El
pecado nos aparta de la vida eterna
para la que fuimos creados porque es
una ofensa a Dios. Para devolvernos
esta vida eterna el Señor cargó
sobre sí todos nuestros crimenes,
desde la desobediencia de Adán
hasta el último pecado que se
cometa en la tierra. Reemplazó
nuestra desobediencia con su obediencia.
Vemos en Cristo crucificado el abismo
sin fondo en el que puede caer el hombre
cuando se aparta de Dios. Dice San Pablo:
"Al que no tenia que ver con el
pecado por nosotros lo cargó
para que nosotros por su medio obtuvieramos
la rehabilitacion de Dios". Por
eso, al contemplar a Dios hecho hombre
y elevado en una cruz comprendemos qué
es el pecado y qué significa
querer adueñarse del propio destino
y querer cambiarlo por otro diferente.
Cristo asumió todas nuestras
miserias, murió por nosotros
para que pudieramos llegar a la Vida
Eterna para la que fuimos creados.
10)
¿Qué significado tienen
las palabras "el Señor te
muestre su rostro" (Números
6,25)? (L36,3)
Ana
María, de Venezuela:
"El
Señor te bendiga y te guarda
el Señor te muestre su rostro
radiante y tenga piedad de ti, el Señor
te muestre su rostro y te conceda la
paz". El Señor nos dice
que pidamos ver su rostro. Mirando el
rostro del Señor nada habrá
negativo, nada maldito, lo verán
cara a cara y llevarán su nombre
en la frente. Ésta es la vida
eterna.
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