Podría tratarse
fácilmente de una frase de Epicteto. De hecho su pensamiento puede considerarse
como una de las raíces primarias de la moderna psicología del autocontrol. Para
Epicteto una vida feliz y una vida virtuosa son lo mismo. La felicidad y la
plenitud personal son las consecuencias naturales de hacer lo que es correcto.
Epicteto estaba menos preocupado por lograr comprender el mundo que por identificar
los pasos específicos que había que dar en la persecución de la excelencia
moral. ("moral" aquí no tiene que ver con lo que nosotros
consideramos moral "cristiana" por ejemplo, sino que tiene el
significado de su étimo: mos-moris: conducta, costumbre, es lo que en griego
era "ethos" de donde viene ética.). De hecho, parte de su genialidad
radica en el énfasis puesto en el progreso moral más que en la búsqueda de la
perfección moral.
La receta de
Epicteto para la buena vida se centraba en tres asuntos principales:
Dominar el
deseo, cumplir con el deber y aprender a pensar con claridad sobre uno mismo y
sus relaciones dentro de la gran comunidad de los seres humanos.
Al igual que Sócrates,
Epicteto fue un conferenciante, no dejó escritos filosóficos. Pero por fortuna
su discípulo Flavio Arriano preservó los principales aspectos de su filosofía
para las generaciones futuras. Discípulo suyo fue el emperador Marco Aurelio,
que en sus Meditaciones plasmó las enseñanzas recibidas.
Algunas de las
máximas de su Manual de vida son:
"Cuando
algo acontece, lo único que está en tu mano es la actitud que tomas al
respecto; tanto puedes aceptarlo como tomarlo a mal."
"Lo que en
verdad nos espanta y nos desalienta no son los acontecimientos exteriores por
sí mismos, sino la manera en que pensamos acerca de ellos."
"Sobre la
muerte: es nuestro concepto de la muerte, nuestra idea lo que nos aterroriza.
No temas a la muerte, teme al temor a la muerte."
"Las cosas
son sencillamente lo que son. Los demás que piensen lo que quieran; no es
asunto nuestro. Ni vergüenza ni culpa..."
"La
libertad es la única meta que merece la pena en la vida."
"La
felicidad depende de tres cosas: la voluntad, las ideas respecto a los
acontecimientos en los que estás envuelto y el uso que hagas de esas
ideas."
"La
auténtica felicidad siempre es independiente de las circunstancias externas.
Practica la indiferencia para con las circunstancias externas."
"La felicidad
sólo puede hallarse en el interior."
"Sé fiel a
tus verdaderas aspiraciones pase lo que pase a tu alrededor."
"Mantente
fiel a tus ideales espirituales aunque sea objeto de burla por parte de
aquellos que abandonan los ideales por la aceptación social o la comodidad.2
"Querer
agradar a los demás es una trampa peligrosa."
"Valora tu
mente, aprecia tu razón, mantente fiel a tu propósito."
"Define
claramente la persona que quieres ser."
"Cuidado con
las compañías: el mundo está lleno de semejantes agradables y con talento. La
clave es asociarse sólo con personas que te eleven, cuya presencia saque lo
mejor de ti mismo."
"El cuerpo:
cuídalo, pero no hagas alarde de él."
"Ejercita
la discreción al conversar."
"Prefiere
la satisfacción duradera a la gratificación inmediata.”
"El pensamiento claro
es vital: es importante aprender a pensar con claridad. Mediante un pensamiento
claro somos capaces de dirigir la voluntad, ser fieles a nuestro auténtico
propósito y descubrir los vínculos que nos unen a los demás y los deberes que
resultan de dichas relaciones."