El Arte de la Estrategia
Omar Khayyám
Rubaiyat
Omar Kahyyám vivió entre 1040-1123 y además de poeta fue astrónomo y matemático. Se han extraido las poesías que más hacen reflexionar. Naturalmente, ustedes no tienen porque estar de acuerdo con esta selección. Mí consejo es que se consigan una buena versión y la lean toda Esta versión en español es la traducción de una versión francesa hecha directamente del Persa. Hay tantos Omar Kahyyám como traductores. Si consiguen o compran una traducción intenten al tiempo leer otra versión para que puedan comparar, y así quedarse con la que más le gusta.Podría extenderme más sobre la vida y obra del autor, pero creo que no es lo importante. Lo importante es lo que él escribió. Léanlo poco a poco para disfrutarlo mejor. Acomódense, disfruten de sus poesías, déjense llevar y.... viajen. Espero que les guste.
Todo
el mundo sabe que jamás murmuré la menor oración.
Todo
el mundo sabe que jamás traté de disimular mis defectos.
Ignoro
si existe una Justicia y una Misericordia.
Si
las hay, estoy tranquilo
porque
siempre fui sincero.
¿Qué
vale más?
¿Hacer
examen de conciencia sentado en una taberna
o
posternarse en una mezquita con el alma ausente?.
No
me preocupa saber si tenemos un Señor,
ni
el destino que me reserva.
Sé
indulgente con los bebedores.
No
olvides que tienes tú otros defectos.
Si
quieres lograr la paz y la serenidad,
piensa
en los desheredados de la vida
y
en los humildes que gimen en el infortunio
y
te hallarás feliz.
Procede
en forma tal que tú prójimo no sufra con tú sabiduría.
Domínate
siempre.
Jamás
te abandones a la cólera.
Si
quieres conquistar la paz definitiva,
sonríe
al Destino que te azota
y
nunca azotes a nadie.
Puesto
que ignoras lo que te reserva el mañana,
esfuérzate
por ser feliz hoy.
Coge
un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe
pensando
en
que mañana quizás la luna te busque en vano.
Confórmate
en este mundo con pocos amigos.
No
busques prolongar la simpatía que alguien te inspiro.
Antes
de estrechar la mano de un hombre,
piensa
si ella no te golpeará algún día.
¡Cuan
mísero el corazón que no sabe amar,
que
no puede embriagarse de amor!
Si
no amas,
¿cómo
podrás comprender la luz cegadora del sol
y
la suave claridad lunar?.
Sabes
que careces de poder sobre tú destino.
¿Por
qué la incertidumbre del mañana ha de causarte inquietud?
Si
eres sabio, goza del momento actual.
¿El
porvenir?
¿Qué
puede traerte el porvenir?.
Más
allá de la Tierra, más allá del Infinito,
buscaba
yo el Cielo y el Infierno.
Pero
una voz grave me dijo:
"El
Cielo y el Infierno están en ti".
Rápidos
huyen nuestros días
como
el agua de los ríos y los vientos del desierto.
empero,
dos días me dejan indiferente:
El
que pasó ayer y el que vendrá mañana.
En
los monasterios, sinagogas y mezquitas
se
refugian los débiles temerosos del Infierno.
Pero
el hombre que conoce la grandeza de Dios,
no
cultiva malas semillas del terror y de la súplica.
Admitamos
que hayas resuelto el enigma de la creación.
Pero,
¿cuál es tú destino?
Admitamos
que hayas despojado de todas sus vestes a la Verdad.
Pero,
¿cuál es tú destino?
Admitamos
que hayas vivido feliz cien años y que te esperan otros cien.
Pero.
¿cuál es tú destino?.
Convéncete
bien de esto:
Un
día tu alma abandonará el cuerpo
y
serás arrastrado tras el velo fluctuante entre el mundo y lo
incognoscible.
Mientras
esperas, ¡sé feliz!.
No
sabes de donde vienes ni sabes a donde vas.
Los
más ilustres sabios y filósofos
caminaron
por las tinieblas de la ignorancia.
Con
todo, eran las antorchas de su época.
Pero,
¿qué hicieron?.
Pronunciar
algunas frases y dormirse.
Mi
nacimiento no trajo al mundo provecho alguno.
Mi
muerte no disminuirá ni su esplendor ni su grandeza.
Nadie
pudo jamás explicarme porque he venido
ni
porque me iré
No
temo a la muerte.
Prefiero
este hecho ineluctable
al
otro que me impusieron el día del nacimiento
¿Qué
es la vida?
Un
bien que me otorgaron a mi pesar y que devolveré con
indiferencia.
Un
poco de pan, un poco de agua fresca,
la
sombra de un árbol y tus ojos.
Ningún
sultán más feliz que yo.
Ningún
mendigo más triste.
¿Por
qué tanta delicadeza, tanta ternura al comienzo de nuestro amor?
¿Por
qué tantos cariños, tantas delicias después?
¿Y
por qué hoy tu único placer es desgarrar mi corazón?...
¿Por
qué?.
Todos
los seres pretenden recorrer el camino del Conocimiento.
Le
buscan algunos; afirman otros que lo encontraron.
Más
una voz clamará un día:
"¡No
hay camino ni hay sendero!"
Tal
aroma de vino emanará de mi tumba,
que
los transeúntes se embriagaran.
Tal
serenidad rodeará mi fosa,
que
los amantes no se podrán alejar.
En
el torbellino de la vida
sólo
son felices los que presumen de sabios
y
los que no tratan de instruirse.
Me
incliné sobre todos lo secretos del Cosmos
y
volví a mi soledad
envidiando
los ciegos que hallé por el camino.
El
alba colmó de rosas la cúpula del cielo.
Por
el aire cristalino se pierde el canto del último ruiseñor.
El
perfume del vino es más ligero.
¡Y
pensar que en este instante
hay
insensatos que sueñan con la gloria y los honores!
¡Cuán
sedosos tus cabellos bienamada!
Amigo
mío:
No
forjes proyecto alguno para le mañana.
¿Sabes
acaso si podrás concluir la frase que empezaste?.
Mañana
quizás estemos tan lejos de esta caravana
como
los que se fueron hace siete mil años.
A
nadie pedí el vivir.
Me
esfuerzo por aceptar, sin admiración y sin cólera,
todo
lo que la vida me brinda.
Partiré
sin indagar al prójimo sobre mi extraña estada en este mundo.
No
dejes de recoger todos los frutos de la vida.
Corre
a todos los festines y elige los más grandes cálices.
No
creas que Dios lleve cuenta
de
nuestros vicios y virtudes.
Cuando
muera,
no
habrá más rosas, cipreses, labios bermejos ni vino perfumado.
No
habrá más albas ni crepúsculos, ni penas ni alegrías.
El
mundo no existirá mas.
Su
realidad lo es tan solo en función del pensamiento.
¡Señor,
Señor: respóndenos!
Nos
diste ojos y permitiste que la belleza de tus criaturas nos
deslumbrase.
Nos
diste el don de ser felices
¿y
pretendes que renunciemos al goce de los bienes terrenales?
¡Tan
imposible es esto
como
invertir un cáliz sin derramar el vino que contiene!
Bebo
vino como la raíz del sauce bebe agua cristalina del arroyo.
Sólo
Dios es Dios y Dios todo lo sabe
-¿dices?-
Cuando
me creó, sabía que bebería vino.
Si
me privara de beber, la ciencia de Dios fracasaría
Cierra
tú Corán.
Piensa
libremente y encara libremente el cielo y la tierra.
Al
pobre que pasa, entrégale la mitad de lo que tienes.
Perdona
a todos los culpables.
No
entristezcas a nadie
y
escóndete para sonreír.
¡Cuán
débil el hombre y cuán ineluctable su Destino!
Prestamos
juramento que no cumplimos
y
nuestra propia deshonra nos es indiferente.
Yo
mismo procedo como un insensato.
Pero
tengo la excusa de estar ebrio de amor
¡Recibí
el golpe esperado!
Mi
bienamada me abandonó.
Mientras
la tuve,
era
fácil despreciar el amor y exaltar todos los renunciamientos.
Cerca
de tu bienamada ¡ay Khayyám! ¡qué solo estabas!.
¿Comprendes?
Se
fue para que tú pudieras refugiarte en ella...